11.23.1977

"Paletos" contra ingenieros (1977)



El artículo, en la revista ANDALÁN, denuncia los problemas generados por la autopista, más allá de las exporopiaciones o la ocupación del suelo agrario de calidad. Esto es los problemas de diseño, de falta de sensibilidad para restituir en lo posible el impacto territorial de una obra que divide campos, desestructura sistemas de riego, modifica pendientes...

"La autopista del Ebro se ha construido. Poco entonces la voluntad de los campesinos frente a una oligarquía que hace y deshace a placer. Es incuestionable que hoy las cosas hubieran sido de otro modo; pero la realidad es que en estos momentos la autopista del Ebro, en su tramo Zaragoza-Bilbao está a punto de ser terminada. La firme acción de los campesinos dirigidos por representantes democráticos, hizo que en algunos pueblos los precios pagados por la tierra expropiada alcanzasen verdaderas alturas. Pero, a pesar de todo, la Vasco-Aragonesa ha vencido en todos los sentidos: ha hecho en todo momento lo que le ha dado la gana. Tal vez a largo plazo todo esto suponga un mayor grado de concienciación popular en las zonas por las que la autopista cruza, el día en que comience a descubrirse su inutilidad pública. Mas para entonces ya se habrán embolsado los dineros, y sólo quedará una obra deficitaria con la que la Administración (como siempre, nuestros propios bolsillos) tendrá que arrumbar."


REFERENCIA Y TEXTO
Baigorri, A. (1977), "Los estragos de la autopista. Paletos contra ingenieros", ANDALÁN, Num. 138, Pag. 7
Enlace al texto



5.01.1977

¿Quién defiende a los jornaleros? (1977)


"   La Unión de Agricultores y Ganaderos de Aragón (UAGA), el sindicato unitario de los ·campesinos aragoneses, está en marcha, en plena marcha. En los pueblos se sucede la creación de las distintas Juntas Locales. La afiliación de militantes parece ir viento en popa. De ser un grupo de curas y técnicos agrícolas encuadrados o simpatizantes de partidos comunistas, en poco más de un año ha pasado a convertirse en EL sindicato campesino. Por primera vez en muchos años, los agricultores poseen un instrumento de presión para hacer valer sus derechos económicos y sociales.De una vez por todas, y habrá que demostrarlo efectivamente, el campesinado cuenta con una importante arma en su lucha contra los monopolios, sus aliados los intermediarios, y el propio Estado burocrático. Pero su batalla, si quiere ser efectiva, debe englobarse dentro de una estrategia general de las clases explotadas por su liberación. Lo que implica tener unos aliados muy determinados,las clases trabajadores, y unos enemigos también concretos: todos cuantos de una forma u otra viven del producto del trabajo ajeno. Conviene recordarlo. El aliado natural por excelencia del "labrador» es el jornalero, doblemente explotado como asalariado y como pequeño productor. Pero nos encontramos con que, por su nacimiento, su programa y su praxis, la UAGA se ha constituido como un sindicato de «labradores», de agricultores propietarios. A pesar de que, en teoría, según se desprende del programa, "todo aquel que trabaje la tierra directamente y físicamente" tiene cabida en el sindicato, ninguno de los puntos reivindicativos expuestos en sucesivas asambleas afecta de forma directa a los 14.000 jornaleros que hay en nuestra región, y que, como se ha repetido hasta la saciedad con muy diversas intenciones, no participaron en la pasada huelga de los tractores porque no tienen tractor. "

REFERENCIA:
Baigorri, A. (1977), "¿Quién defiende a los jornaleros?", Esfuerzo Común, Num. 253, p. 7
Enlace al texto

4.15.1977

Ecología política y lucha de clases: la izquierda y el desastre ecológico (1977)


Artículo (en realidad, artículos, pues en el mismo número incluía tres, casi un tercio de la revista) publicado en la revista Esfuerzo Común. En realidad el artículo es un clon de otro que ya había salido publicado, o iba a salir, en Alfalfa, pero los editores de Esfuerzo Común se empeñaron en que hiciera una versión porque eran públicos distintos (y lo eran). El segundo que aparece es un comentario sobre el control de los medios de comunicación profesionales agrarios, controlados por el aparato de estado y su influencia en un marco pre-electoral. El tercero forma parte de una serie sobre la izquierda ante la cuestión agraria, que aparece en otro post completa.


"  En varias ciudades (francesas) en donde el movimiento ecologista tenía fuerza, la izquierda ha perdido las elecciones frente a los gaullistas por muy escaso margen de diferencia.Un análisis extremadamente simplista de esos hechos podría llevarnos fácilmente a la conclusión errónea de que, "por culpa de" los ecologistas, la izquierda no ha vencido de forma completa en las elecciones de nuestros vecinos franceses. Pero sí que podemos achacar a los ecologistas varios "pecados" que pudieran refetirse aquí. Y, en cualquier caso, sí que podemos achacar a la izquierda el grave pecado de ignorar a los ecologistas.Por encima de cualesquiera otras consideraciones, Enzensberger ha sintetizado una hipótesis central: las sociedades industrializadas de la Tierra engendran contradicciones ecológicas que en un plazo no lejano conducirán a su destrucción. Y hablar de Sociedad Industrial es hoy hablar de sistema capitalista, entendiendo el capitalismo no como sistema de propiedad, sino como modo de producción, como sistema de relaciones entre los hombres, ya sean individuos privados o el Estado los propietarios de los medios de producción. Así puede decirse que el desastre ecológico va implícito en el propio capitalismo; y la simple expropiación de los capitalistas no hace desaparecer la amenaza del desastre. Sólo la destrucción del capitalismo como sistema de relaciones de producción, como sistema de valores; sólo una total subversión de las relaciones entre los hombres y entre estos y las cosas; una superación del trabajo asalariado, en cualquiera de sus formas, de la alienación, de la separación entre productor y producto, del fetichismo de la mercancía (...). El desarrollo de las fuerzas productivas en la URSS es muy semejante al de los países occidentales, y como en éstos, a partir de cierto momento las fuerzas productivas se manifiestan como fuerzas destructivas (...)Hemos de convenir que la batalla ecológica será pues parte de la gran batalla entre las clases sociales. La degradación del planeta que se opera por la acción del capitalismo no la sufren las clases explotadoras, al menos a corto plazo, porque siempre conservan para sí cotos de tierra virgen. Sí que la sufre, yya hace tiempo, la clase explotada. Estas clases trabajadoras deben entender pues, como parte de su concienciación, que la lucha de clases lleva implícita la lucha por una sociedad "limpia".(...)
Si creemos en la validez de la hipótesis ecologista, sólo veremos dos caminos, que vienen a ser confluyentes: la izquierda no podrá pretender representar los intereses de las clases trabajadoras si no se define sobre los problemasecológicos, o si de su definición se desprende que no va a ir más allá de donde irían los políticos burgueses. Ello por un lado. Por el otro, si el movimiento ecologista pretende ser algo más que un hijo pequeño burgués de la mala conciencia del capitalismo que, como los movimientos hippie, beatnik o contracultural, acabe siendo "reconvertido" por el sistema cuando resulte peligroso, ha de comprometerse de lleno en la lucha política al lado de los trabajadores. practicando la critica interna, pero no la externa, que entorpecería el movimiento socialista y contundiría dividiéndolas a las clases trabajadoras.Ante la situación actual tan sólo caben dos posibilidades, totalmente excluyentes y sin términos medios posibles: "Socialismo o barbarie"



REFERENCIAS:
Baigorri, A. (1977), "Ecología política y lucha de clases: la izquierda y el desastre ecológico", Esfuerzo Común, Num. 252, pp. 3-4

Baigorri, A. (1977), "El búnker controla los medios de comunicación agrarios", Esfuerzo Común, Num. 252, pp. 10-11

Baigorri, A. (1977), "Partidos y políticos ante la cuestión agraria. III. Las Derechas", Esfuerzo Común, Num. 252, pp. 12-13

Enlace al texto



4.13.1977

Políticos y partidos ante la cuestión agraria (1977)


Serie de cuatro artículos sobre las posiciones de los partidos políticos ante la cuestión agraria, frente a las primeras elecciones democráticas.




REFERENCIAS:

Baigorri, A. (1977), "Los partidos políticos y la cuestión agraria. I. La izquierda", Esfuerzo Común, Num 250, pp. 9-11

Baigorri, A. (1977), "Partidos y políticos ante la cuestión agraria. II. El centro", Esfuerzo Común, Num. 251, pp. 12-13

Baigorri, A. (1977), "Partidos y políticos ante la cuestión agraria. III. Las Derechas", Esfuerzo Común, Num. 252, pp. 12-13

Baigorri, A. (1977), "Partidos y políticos ante la cuestión agraria. IV. La izquierda autogestionaria", Esfuerzo Común, Num. 253, pp. 8-9


2.28.1977

La in-seguridad social agraria (1977)


Artículo publicado en la revista Esfuerzo Común, editada por una cooperativa de trabajadores de Zaragoza y vinculada al carlismo.

"  Salvo los años de la postguerra, en que los productos agrícolas eran escasos y muy necesarios, la situación económica de los pequeños agricultores ha estado siempre por debajo de la de los obreros industriales. Incluso en ciertos casos los jornaleros han podido llevar un "tren de vida" mucho más alto, por varias razones. Rara vez el jornalero aspira a hacerse con tierra. Piensa que es inaccesible, y vive al día. Para el agricultor, por el contrario, la adquisición de tierras es una necesidad vital. Cada vez necesita ampliar más su explotación para poder sobrevivir. (...) 

Como técnica para la división de las clases trabajadoras y su posterior enfrentamiento entre sí, la S.S. ha cumplido una buena labor. (...)
 
Veamos un ejemplo de lo que puede costarles la S.S. a una familia media de agricultores, compuesta por padre, madre y tres hijos, que cultiven una explotación de unas 18 6 20 has. de regadio y 6 ó 7 has. de secano. Soncálculos aproximados, pero bastan para darse una idea. Esta familia, aparte de contribuciones, cuotas sindicales, etc., pagará al año en cotizaciones por la tierra a la Seguridad Social, sin recibir a cambio ningún beneficio, unas 50.000 pesetas. Al no estar protegidos en absoluto por el Estado, deben afiliarse a alguna Mutua privada donde recibir atención médica y asistencia en caso de accidentes u operación; pagará por ello al año entre 15.000 y 25.000 pesetas, como mínimo. Mas como estas sociedades están situadas en la capital, para cualquier urgencia es preciso conducirse por los médicos del pueblo, pagándoles cuotas que en cifras redondas son de alrededor de 4.000 pesetas al año. También es imprescindible estar conducido por los practicantes, para tener un buen servicio. Unas 2.000 pesetas anuales más. Y ahora debemos sumar a todos estos gastos las 28.000 pesetas anuales de cotización a la.Mutualidad laboral -ello si han elegido la base minima de cotización, y si sólo se ha afiliado el cabeza de familia, aunque la ley obligue teóricamente a todos los miembros-. A esta familia le cuesta pues su inseguridad social, porque en absoluto está totalmente asegurada aún con todos estos pagos, más de 100.000 pesetas al año.Naturalmente que esta situación, si no del todo paradisíaca, sí que resulta bastante beneficiosa para los grandes terratenientes y latifundistas, así como para los intermediarios, que se aseguran su vejez con una contribución mensual no agobiante para sus economías. Estos sí que pueden permitirse cotizar la base máxima, pagando a la Mutualidad unas 9.000 pesetas al mes.Cuando cumpla los 65 se encontrará con casi 50.000 pesetas mensuales, que, por mucha Inflación y mucha depreciación de la moneda que haya, seguirá siendo una buena paga; más para un jubilado, cuyas necesidades son menores. El agricultor medio, que ha elegido la base mínima de cotización, porque no puede· permitirse otras más altas, se encontrará con 12.000 mensuales, con las que, dentro de 10 años, tal vez no tenga ni para comer.(...)
sólo debe existir un régimen de la Seguridad Social, en el que tengan cabida desde el señor Oriol y Urquijo, si así lo desa, hasta el último peón agrícola, y en el que cada cual cotice por lo que realmente posea y gane, pero en el que también todos reciban los mismos beneficios. Pero esta reforma de la Seguridad Social es inseparable de una verdadera Reforma Fiscal, es impensable sin ella"

REFERENCIA:
Baigorri, A. (1977), "La in-seguridad Social Agraria. El franquismo no cumplió sus promesas", Esfuerzo Común, Num. 248, pp. 3-5