2.28.1977

La in-seguridad social agraria (1977)


Artículo publicado en la revista Esfuerzo Común, editada por una cooperativa de trabajadores de Zaragoza y vinculada al carlismo.

"  Salvo los años de la postguerra, en que los productos agrícolas eran escasos y muy necesarios, la situación económica de los pequeños agricultores ha estado siempre por debajo de la de los obreros industriales. Incluso en ciertos casos los jornaleros han podido llevar un "tren de vida" mucho más alto, por varias razones. Rara vez el jornalero aspira a hacerse con tierra. Piensa que es inaccesible, y vive al día. Para el agricultor, por el contrario, la adquisición de tierras es una necesidad vital. Cada vez necesita ampliar más su explotación para poder sobrevivir. (...) 

Como técnica para la división de las clases trabajadoras y su posterior enfrentamiento entre sí, la S.S. ha cumplido una buena labor. (...)
 
Veamos un ejemplo de lo que puede costarles la S.S. a una familia media de agricultores, compuesta por padre, madre y tres hijos, que cultiven una explotación de unas 18 6 20 has. de regadio y 6 ó 7 has. de secano. Soncálculos aproximados, pero bastan para darse una idea. Esta familia, aparte de contribuciones, cuotas sindicales, etc., pagará al año en cotizaciones por la tierra a la Seguridad Social, sin recibir a cambio ningún beneficio, unas 50.000 pesetas. Al no estar protegidos en absoluto por el Estado, deben afiliarse a alguna Mutua privada donde recibir atención médica y asistencia en caso de accidentes u operación; pagará por ello al año entre 15.000 y 25.000 pesetas, como mínimo. Mas como estas sociedades están situadas en la capital, para cualquier urgencia es preciso conducirse por los médicos del pueblo, pagándoles cuotas que en cifras redondas son de alrededor de 4.000 pesetas al año. También es imprescindible estar conducido por los practicantes, para tener un buen servicio. Unas 2.000 pesetas anuales más. Y ahora debemos sumar a todos estos gastos las 28.000 pesetas anuales de cotización a la.Mutualidad laboral -ello si han elegido la base minima de cotización, y si sólo se ha afiliado el cabeza de familia, aunque la ley obligue teóricamente a todos los miembros-. A esta familia le cuesta pues su inseguridad social, porque en absoluto está totalmente asegurada aún con todos estos pagos, más de 100.000 pesetas al año.Naturalmente que esta situación, si no del todo paradisíaca, sí que resulta bastante beneficiosa para los grandes terratenientes y latifundistas, así como para los intermediarios, que se aseguran su vejez con una contribución mensual no agobiante para sus economías. Estos sí que pueden permitirse cotizar la base máxima, pagando a la Mutualidad unas 9.000 pesetas al mes.Cuando cumpla los 65 se encontrará con casi 50.000 pesetas mensuales, que, por mucha Inflación y mucha depreciación de la moneda que haya, seguirá siendo una buena paga; más para un jubilado, cuyas necesidades son menores. El agricultor medio, que ha elegido la base mínima de cotización, porque no puede· permitirse otras más altas, se encontrará con 12.000 mensuales, con las que, dentro de 10 años, tal vez no tenga ni para comer.(...)
sólo debe existir un régimen de la Seguridad Social, en el que tengan cabida desde el señor Oriol y Urquijo, si así lo desa, hasta el último peón agrícola, y en el que cada cual cotice por lo que realmente posea y gane, pero en el que también todos reciban los mismos beneficios. Pero esta reforma de la Seguridad Social es inseparable de una verdadera Reforma Fiscal, es impensable sin ella"

REFERENCIA:
Baigorri, A. (1977), "La in-seguridad Social Agraria. El franquismo no cumplió sus promesas", Esfuerzo Común, Num. 248, pp. 3-5